Lima, 11 de julio de 2016.- En la actualidad el éxito o fracaso de la economía es medida en gran parte por los índices del mercado, las empresas y el consumo. Sin embargo, sabemos que este cálculo no garantiza necesariamente la sostenibilidad en el tiempo y una actitud amigable con el ambiente. Ante esta situación nuestro país ha iniciado, desde la gestión del Ministerio del Ambiente (Minam) con DS N° 002-2009-MINAM, una importante labor con el objetivo de transformar la mirada hacia la economía otorgándole una cuota de valoración y reconocimiento de la naturaleza. Esta iniciativa se denomina Cuentas Ambientales.
Las Cuentas Ambientales son un sistema que mide la relación entre el ambiente y la economía. Para ello, se valen de datos estadísticos basados en conceptos comparables, los cuales permiten analizar esta relación e instrumentar métodos para valorar aspectos ambientales en perspectiva al desarrollo sostenible. De este modo, las Cuentas Ambientales informan de manera clara y segura sobre la contribución del patrimonio natural al bienestar económico y posibilitan así una visión innovadora al capital natural para una economía exitosa y sostenible.
El concepto y desarrollo de esta iniciativa surge de un marco contable denominado “Contabilidad Ambiental y Económica Integrada” de las Naciones Unidas. Su planteamiento ha posibilitado, desde su creación en el año 1993, plantear estrategias conducentes a lograr un desarrollo equilibrado entre el crecimiento económico y las funciones ambientales a largo plazo. En el año 2012 las Naciones Unidas adopta como norma internacional el Sistema de Cuentas Ambientales y Económicas – Marco Central. Hoy en muchos países de los cinco continentes se vienen implementando el sistema en sus economías y los frutos empiezan a evidenciarse.
Entre las principales características que las Cuentas Ambientales presentan se encuentran los beneficios y los costos que ofrecen ante el agotamiento de los recursos naturales y por la contaminación ambiental. Asimismo, miden el aporte de los sectores económicos al ambiente en unidades físicas y monetarias, en forma sistemática y en período contables. Los beneficios para el país con su implementación comprenden desde la mejora la administración del patrimonio natural, a través de políticas ambientales, pasando por su aporte para la toma de decisiones para el desarrollo a través de Sistemas Integrales de Información; hasta la oportunidad de contar con data actualizada de servicios ecosistémicos para el análisis económico local, regional y nacional.
El 2015 el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) y el Minam establecieron un Convenio Marco de Cooperación Interinstitucional para intercambiar información económica, estadística y ambiental hacia el desarrollo de las cuentas ambientales. Hoy sus avances son visibles y loables: en un trabajo conjunto de Conservación Internacional, la Dirección General de Evaluación, Valoración y Financiamiento del Patrimonio Natural del Minam, el INEI y la Autoridad Regional Ambiental del Gobierno Regional de San Martín, a través del Programa Evaluación y Contabilidad del Valor de los Ecosistemas (Programa EVA) han colaborado en un esfuerzo de tres años para desarrollar la Cuenta Experimental de Ecosistemas (CEE).
Esta iniciativa piloto ayudará a visualizar y comprender el estado actual de los ecosistemas naturales, los bienes y servicios que prestan a la economía y la identificación de los principales usuarios de dichos bienes y servicios de la región San Martín. Se espera efectuarse una cuenta similar a nivel nacional en el futuro que permita mejorar la toma de decisiones con respecto al manejo de recursos naturales, así como el apoyo al desarrollo de políticas de planificación territorial y de conservación productiva.