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El Perú como país megadiverso ha asumido el liderazgo al impulsar el biocomercio –el comercio sustentado en nuestra biodiversidad- con el primer Concurso Nacional de Biocomercio, organizado por el Ministerio del Ambiente, el primero no solo a nivel nacional, sino también a nivel mundial.
En la premiación, realizada en el Día Mundial del Ambiente, en Palacio de Gobierno, con la participación del Presidente de la República, Alan García Pérez, se reconoció proyectos de biocomercio de 19 regiones del país, resaltándose aquellos productores que, más allá del cultivo para el propio consumo, llevan el biocomercio más allá de nuestras fronteras al exportar diversos productos y derivados con valor agregado de la diversidad biológica, tales como la kiwicha y la quinua, entre otros.
El Primer Concurso Nacional de Biocomercio: El Reto en un país megadiverso, otorgó en su primera versión 12 premios y tres reconocimientos brindados a aquellas iniciativas que entre sus buenas prácticas figuran: el desarrollo sostenible, la gestión ambiental, la conservación de la biodiversidad, la sostenibilidad económica y el respeto al conocimiento ancestral y a los diversos actores que trabajan en las cadenas de valor para la producción a exportar.
Resaltaron las experiencias ligadas a la producción de maca, granos andinos procesados, hierbas aromáticas, quinua, tara y aguaje. Asimismo, es necesario destacar que los ganadores, en su mayoría, procedieron de la Amazonía peruana, fuente de diversidad biológica del país. El ganador en la categoría Empresas, fue la Central de Cooperativas Agrarias Cafetaleras de los Valles de Sandia, CECOVASA S.A. de la región Puno por el producto de Café orgánico. CECOVASA S.A. es una organización de pequeños productores quechuas y aymaras, fundada en 1970. Su trabajo protege el Parque Nacional Bahuaja Sonene y las reservas Tambopata Candamo. El precio del comercio justo ha hecho del café que produce una alternativa ventajosa sobre los cultivos ilegales en la zona.
El primer lugar en la categoría Comunidades, fue para la Comunidad de San Pablo de la región Ucayali, por su producto Hoja de Bijao. La comunidad, que cuenta con 500 habitantes, se dedica a la producción de hoja de bijao desde 1994, basando su labor en procesos sostenibles de recolección en el bosque, habiendo derivado, gracias a la capacitación, en el cultivo de la especie en parcelas familiares en un total de 28 hectáreas, en las cuales se ha logrado la conservación de la especie.
Finalmente, el primer premio en la categoría Gobiernos Locales recayó en la Municipalidad de San Juan Bautista en la región Loreto, por destacar en la actividad del ecoturismo. Esta municipalidad busca promover el desarrollo del turismo rural comunitario y vivencial, así como el ecoturismo.
Para lograrlo construyó infraestructura turística, como el caserío Nina Rumi. Así, se edificaron diez malocas (casas comunitarias flotantes) y seis malocas en tierra firme para que las integrantes del Comité de Gestión del municipio exhiban y vendan comidas y bebidas regionales. Asimismo, se ha habilitado una vereda peatonal de 100 metros de longitud en convenio con el Programa “Construyendo Perú”. Además, en el caserío se pueden encontrar atractivos turísticos y realizar actividades como la pesca, paseos en canoas y botes, natación, observación de aves nativas, entre otras.
El Concurso realizó, además, tres reconocimientos: a Fiorella Romualdo Valenzuela, estudiante de la Corporación Educativa Columbia, que es un joven valor de la gastronomía peruana basada en la biodiversidad, impulsada por el MINAM a través de una competencia a nivel nacional; así como a dos empresas comercializadoras que promocionan el biocomercio: Supermercados Mega del Cusco y Supermercados La Inmaculada S.A.C. en Tarapoto.
Finalmente, la viceministra de Desarrollo Estratégico de los Recursos Naturales, Vanessa Vereau, resaltó las potencialidades del biocomercio, como una actividad que puede darles beneficios económicos y ambientales a los pequeños y medianos empresarios del país, a las comunidades nativas y a las comunidades campesinas. “Siendo el Perú un país con muy altos valores de biodiversidad, ésta se convierte en una herramienta para el desarrollo”, finalizó la viceministra Vanessa Vereau.
San Borja, 5 de junio de 2009
Oficina de Comunicaciones |